jueves, 6 de junio de 2019

El olor de las flores

Foto: suesca. Lugar: Exposición Orquídeas Colombianas 2016
Foto: Suesca. Lugar: Exposición Orquídeas Colombianas 2016
Me gustan las flores, admiro la complejidad e ingenio alrededor de su propagación y fecundación que tan magistral y poéticamente describió Maurice Maeterlinck (Premio Nobel de Literatura 1911) en su obra La Inteligencia De Las Flores. La fascinación que ya sentía por ellas se completo al leer este libro, pero además, me identifique de varias maneras con su rebelión. Maurice escribe: "Ese mundo vegetal que vemos tan tranquilo, tan resignado, en que todo parece aceptación, silencio, obediencia, recogimiento, es por el contrario aquel en que la rebelión contra el destino es la más vehemente y la más obstinada. El órgano esencial, el órgano nutricio de la planta, su raíz, la sujeta indisolublemente al suelo". Está condenada a la inmovilidad desde que nace hasta que muere y sin embargo "Tiende toda entera a un mismo fin: escapar por arriba a la fatalidad de abajo", y lo logra una y otra vez en cada floración.

Frente a una flor mis pensamientos del momento se desvanecen, sí además desprende algún tipo de aroma, este me lleva a navegar en una quietud de pensamientos agradables de colores, formas y aromas. Entonces me sumo a los insectos y pájaros atraídos en la estrategia de seducción de sus perfumes.

Se dice que nuestro sistema sensorial olfativo está en contacto con el sistema donde están centrados nuestra memoria y emociones. Cuando percibo el aroma de un jazmín por ejemplo, viajo en el tiempo, en el espacio y regreso a la Insula, finca de mis abuelos en el Quindío donde crecen además de jazmines blancos, bromelias, anturios y orquídeas. En la finca huele a mandarinas, a cientos de flores, especias y frutas que mi familia ha cultivado a través de los años. Allí he sido feliz, he dormido en una casa en un árbol y me han picado las hormigas mientras leía bajo un naranjo. Hace años cuando me quedaba a dormir allí, mi abuela decoraba mi habitación con jazmines que ella misma cortaba, sabia cuanto me gustaba su aroma y el efecto relajante y adormecedor que me producían. Una noche de esas me contó que a mi papá no le gustaban los jazmines, que su aroma le recordaban la muerte de su papá mi abuelo Absalon. Ese olor que yo disfrutaba tanto, a él le recordaba el funeral de su padre al que todos los asistentes llevaron jazmines blancos inundando el ambiente de ese aroma dulzón.


Foto: suesca.
Foto: Suesca. Lugar: Humedal Cordoba, Bogotá.

En la ciudad compro lirios, me gustan especialmente por su aroma tan delicado y sutil que va inundando el ambiente. Los lirios en el pequeño apartamento en medio de dos avenidas y cuatro torres de apartamentos, transforman el espacio físico en un imaginario insular, verde, soleado, lleno de sonidos naturales de arboles y pájaros. Entonces me siento sosegada y vienen a mi una corriente de sensaciones placenteras, recuerdos de la infancia, recuerdos familiares, amores, libros, viajes, todo aquello que me ha hecho feliz.

Una tarde capitalina entré a un librería y un olor me cautivo profundamente. No era ese aroma a vainilla que toman los libros viejos, era diferente y nuevo para mí, pero tenía la certeza que era de una flor. Me acerque a una de las libreras y me mostró un jarrón con nardos blancos. De camino al apartamento me compre un ramo de estas bellas flores que puse en medio de la sala y me hacia pensar en libros. Unos días después dos amigas que me visitaban me confesaron que ese aroma a una le recordaba los baños de los restaurantes porque en algunos de los más elegantes decoraban con estas flores altamente aromáticas, y a la otra a un matrimonio al que asistió decorado en su totalidad con esta flor. Pasamos la tarde, una sintiéndose en un baño, la otra en un matrimonio y yo en una librería.

Suesca

lunes, 19 de agosto de 2013

Cappuccino

Que si fue Marco d'Aviano sacerdote de la orden de los monjes capuchinos quien en el siglo XVII invento esta bebida de café y leche, que por cierto le debe su nombre a la similitud del color con el hábito de los monjes Italianos. O si por el contrario, solo hasta el siglo XIX gracias a las máquinas de café espresso fue posible preparar una esponjosa y perfecta mezcla de color, café y espuma de leche  no es la cuestión. Mi asunto en este caso es que esa mezcla de café y leche con burbujas de aire que conforman la espuma aterciopelada y esa posibilidad de crear dulzones diseños lo que me cautiva y me gusta del capuchino. Otro buen acompañamiento para un libro.
Es agradable disfrutarlo en un buen lugar donde además del sabor me sorprendan con los diseños, que lamentablemente no siempre se dan.

Hoy disfrute un balance perfecto dado por un agradable lugar, música relajante, un exquisito sabor y un diseño encantador. Café Usaquen me sorprendio con John Lennon y que se puede decir... "Dirás que soy un soñador, pero no soy el único".


¿Será que solo para mi existe una relación entre la lectura y una bebida caliente?, personalmente nunca me he tomado algo frio mientras leo. Siempre ha sido una bebida caliente. Es como un ritual donde dispongo mi cerebro con un maravilloso café, o un té, etc. Para luego alucinar y tener maravillosos estados alterados de conciencia a través de la lectura.

Suesca.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Filbo 2013

Este año regrese a la Feria del Libro en su vigésimo sexta versión sin grandes expectativas y con mi vieja lista de libros que cada día se hace más y más larga. En ella seguía pendiente Dibujos de Kafka.

Por primera vez ingrese por el costado izquierdo de Corferias y decidí hacer el recorrido en "desorden". Aunque con mapa en mano, la sensación de desorganización en mi interior casi me hace desistir de la idea en varias ocasiones al mismo tiempo que sentía estar violando las leyes naturales de mi existencia. Lo acepto con humildad soy presa de mi excesivo delirio del orden, digamos que es una excentricidad!!.

Libro de Poe
Me tope con los pabellones de literatura infantil y juvenil lo que fue un maravilloso inicio dado que allí se encontraba un stand con la editorial Libros del Zorro Rojo (Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial 2011 - Ministerios de Cultura de España) en donde compre la bella edición de El Gato Negro y Otros Relatos de Terror de Edgar Allan Poe con ilustraciones de Luis Scafati.
Este artista Argentino de gran trayectoria y con obras expuestas en Barcelona, Frankfurt y Madrid me cautivo con un esbelto gato negro en la portada del libro. El interior fue más que seductor, lo que confirma lo increíbles que son sus ilustraciones. Sus trabajos han sido publicados en Brasil, Corea, España, Francia, Grecia, Inglaterra, Italia, Mexico y la República Checa.
Admito que a veces me dejo llevar por las apariencias, por supuesto hablando de libros, y ojeo algunos dependiendo de su portada. Considero que aun en la literatura una buena presentación puede marcar diferencia. Por ejemplo en estas ferias donde encuentro mesas repletas de libros me gusta pasar la mirada y ver que portada atrae mi atención. A veces una imagen, una ilustración o inclusive una tipografía puede atraparme e invitarme a leer la sinopsis del libro.
Salí de este stand con un libro nuevo y dos más en la vieja lista: Las Flores del Mal de Charles Baudelaire con ilustraciones de Pat Andrea y Cartas de la Monja Portuguesa de Mariana Alcoforado con ilustraciones de Milo Manara.

Portugal, invitado honor Filbo 2013
Suesca en Filbo 2013El país invitado de honor de este año fue Portugal, con un lema apoteósico "Desde mi idioma se ve el mar", del escritor Virgilio Ferreira.
Fue una gran experiencia conocer el Portugal de Saramago a través de escritores e ilustradores, la exhibición de 32 ilustraciones de Afonso Cruz dejo ver un entremés de esos grandes autores portugueses clásicos y contemporáneos, entre ellos Almeida Garrett y para ello una muestra:
Ilustración Afonso Cruz, Filbo 2013

Para terminar nuevamente busque el escurridizo libro Dibujos de Kafka y... otra vez agotado!!! continua en la lista.

suesca.

sábado, 20 de octubre de 2012

Un lugar para leer

 Marilyn en su casa de Brantwood en Los Angeles (©Cordon Press).    
Cuando voy a leer paseo primero mi casa en busca de algún libro en fila de lectura, tengo unos en el librero mezclados con los ya leídos y otros en pequeñas pilas por diferentes lugares. También  visito alguna de la paginas que sigo de literatura, o busco en mi refundida lista de libros para leer que cada vez crece más y más.
La lectura se me va dando en todos los horarios que encuentro espacio y en el lugar en el que me encuentre: la sala de mi apartamento, un restaurante, la sala de espera de cualquier sitio en el que espero por algo, etc.
Hace unos días mientras hacía fila para comprar un café, escuche cuando una mujer le preguntaba a otra:
- ¿Tienes un buen libro para recomendarme o que me prestes?, es que descubrí un sitio especial y agradable para leer.-
Espere que su compañera le preguntará donde quedaba aquel lugar o por que era especial para leer, lamentablemente alguien se acerco y las interrumpió y no pude saber más del sitio encantador.

Desde aquel día imagino como podría ser, ¿sería un establecimiento, una cafetería, restaurante, biblioteca, etc.? ¿Que tal un parque o una banca bajo un árbol?, termine soñando con una hamaca en la terraza de un apartamento con vista a los cerros orientales de la ciudad.

No me había detenido a meditarlo pero en ocasiones si me ha motivado a leer un sitio en especial.  Por ejemplo el Parque de los Poetas en mi ciudad natal. Un lugar dentro de la universidad que alguna vez fue un parque con bancas y esculturas de fuentes de agua pero que poco a poco se fue cubriendo por el guadual y  los arboles y en el que las estatuas y las bancas se fueron deteriorando. Recuerdo que se bajaba por unas escaleras que en mi época se habían convertido en simples troncos de guaduas, al llegar se podían ver dos bancas viejas y una fuente llena de vegetación y sin agua. Siempre lo ambientaba el sonido de todos los pájaros habitantes del guadual y la visita de alguna pareja de Barranqueros a la que todos intentábamos sacar una foto. El pasto era podado con frecuencia por lo que no era raro encontrarlo lleno de estudiantes acostados con sus maletas como almohadas o recostados a algún árbol.
Siempre hubo mas lectores allí que en la propia biblioteca de la universidad. En varias ocasiones al bajar me encontraba libros de ingeniería o de odontología cerca a algún árbol. Por eso el estudiante de turno en la biblioteca bajaba todas las tardes a buscar libros perdidos.

suesca.



domingo, 1 de julio de 2012

Filbo sin libro

Este año fui a la 25ª Feria Internacional del Libro de Bogotá (filbo) en su último día de apertura y no imagine que por esta decisión me quedaría sin el libro que era la principal razón de mi asistencia pero así fue. Dibujos de Franz Kafka estaba agotado.

No llegue a la feria directo en su búsqueda. Como es mi costumbre hice un recorrido por todos y cada uno de los salones de exposiciones, sin afán, degustando títulos, sinopsis y cubiertas. Finalmente al llegar al stand que lo promocionaba me explicaron que estaba agotado. 
No contaba con que precisamente esta publicación se agotará en esta feria. Pensé que se agotarían títulos de los autores destacados de este año: Carlos Granés, Gay Talese y Jonathan Safran. Inclusive sospeche que Los malditos, de la editorial UDP estuviera agotado. Esta recopilación de 17 perfiles biográficos de escritores latinoamericanos del siglo XX caracterizados por vidas intensas, trágicas y de alguna u otra forma oscuras y dolorosas no se agoto y no por falta de interés, porque al llegar al stand todos los que allí estaban lo solicitaban. Llegue tarde con Kafka.


suesca.

domingo, 22 de abril de 2012

Literatura Dibujada

Creo haber leído La Metamorfosis de Franz Kafka a mis trece años, fue uno de los títulos para leer antes de dormir de esa época. Empecé con este tipo de historias después de leer El Retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde, me entusiasmaba la mezcla de realidad y fantasía en la que podía entrever esa cara cruel de la humanidad (vanidad, egoísmo, abandono, etc.). La confirmación de mi visión del mundo desde esa pre-adolescencia, rebelde, inconforme y sin causa.

Preste el libro en la biblioteca del colegio y lo leí esa misma noche. No dormí hasta terminarlo y luego no pude dormir soñando y sintiendo que yo misma me convertía en un insecto.
Todavía no respondo las preguntas que me hice después de leerlo, ¿Realmente llegamos a ser tan crueles los seres humanos?, ¿Es tan fácil desecharnos entre sí, aun cuando se trate del más cercano de nuestros familiares?, ¿Es la enfermedad, la locura o simplemente la vejez un motivo suficiente para hartarnos y despojar de su propia humanidad a alguien?.


Me emocione con el recuerdo. 
Esta semana inicio en Bogotá la 25ª Feria Internacional del Librocon Brasil nuevamente como país invitado (Debuto en 1995) y este año voy en búsqueda del libro con dibujos de Franz Kafka publicado por Sexto Piso, me emociona esas dos combinaciones: los dibujos en tinta negra realizados por el autor y la recopilación de sus textos haciendo las veces de pie de pagina. 

suesca.